Gastos hipotecarios
Revisamos los gastos de notaría, registro, gestoría y tasación derivados de la constitución del préstamo hipotecario.
Revisamos hipotecas y contratos bancarios para detectar cláusulas abusivas, comisiones improcedentes y otras prácticas bancarias perjudiciales.
Estudiamos cada caso de forma personalizada, comprobamos la documentación contractual y te explicamos con claridad las posibles vías de reclamación antes de iniciar cualquier actuación.
Analizamos las condiciones de tu préstamo, hipoteca, tarjeta o contrato bancario para comprobar si fueron explicadas con claridad y si respetan los derechos de las personas consumidoras.
Revisamos los gastos de notaría, registro, gestoría y tasación derivados de la constitución del préstamo hipotecario.
Analizamos las comisiones de apertura, subrogación, impago y otras cantidades cobradas por la entidad bancaria.
Estudiamos cláusulas suelo, redondeos, intereses de demora y sistemas de cálculo como 360/365 o 365/365.
Revisamos el tipo de interés, la información facilitada, las comisiones y el funcionamiento de las cuotas y amortizaciones.
Revisamos las condiciones impuestas al comprador al subrogarse en el préstamo hipotecario concedido al promotor.
Analizamos otras condiciones contractuales, productos o prácticas bancarias que puedan resultar poco transparentes o perjudiciales.
No todas las cláusulas ni todos los contratos son iguales. Analizamos la escritura del préstamo, sus modificaciones y la documentación bancaria para determinar si existió información suficiente.
Una vez revisado el caso, explicamos de forma clara las posibles vías de reclamación, sus costes y sus riesgos antes de iniciar cualquier actuación.
Estudiamos cada asunto de manera individual y te ayudamos a comprender las condiciones de tu préstamo y las opciones disponibles.
Te acompañamos desde la primera revisión de la documentación hasta la resolución de la reclamación.
Estudiamos la escritura del préstamo y el resto de documentos bancarios.
Comprobamos la transparencia y legalidad de cada una de las condiciones contractuales.
Valoramos, cuando sea posible, las cantidades que podrían reclamarse.
Presentamos la reclamación ante la entidad bancaria y buscamos una solución.
Si no existe acuerdo, estudiamos la viabilidad de acudir a los tribunales.